viernes, 30 de mayo de 2008

La Ronda de Doha de la OMC no resolverá la crisis alimentaria mundial: es hora de soluciones reales

Carta abierta a los Ministros de Comercio y Ministros de Agricultura; al Director de la OMC, Pascal Lamy; a Robert Zoellick, Presidente del Banco Mundial; y a Dominique Strauss-Kahn, Gerente del FMI

Estimado Ministro,

El sistema alimentario mundial se encuentra en crisis. Hay millones de personas en el mundo para quienes no es asequible o no tienen acceso a la comida que necesitan, multiplicando la desnutrición y el hambre en el mundo. Los gobiernos del mundo tienen que actuar ahora. Pero la solución no está en profundizar la desregulación de la producción y el comercio de alimentos. Nosotros, organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales preocupados, les instamos a rechazar la postura de los dirigentes de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuando sostienen que concluir la Ronda de Doha es la solución a la crisis actual.

Consideramos que la Ronda de Doha, como está ahora planteada, agravará la crisis volatilizando aún más los precios de los alimentos, incrementando la dependencia de los países en desarrollo en las importaciones, y fortaleciendo el poder del agronegocio multinacional en los mercados agropecuarios y alimentarios. Los países en desarrollo perderán seguramente más espacio de acción política en materia agropecuaria, lo que a su vez limitaría su capacidad de acción frente a la crisis actual y su posibilidad de fortalecer los medios de vida de los pequeños agricultores.

La incapacidad de manejar la crisis alimentaria actual es una muestra del fracaso tras tres décadas de desregulación de los mercados agrícolas. Necesitamos un sistema de comercio de nuevo cuño, orientado por objetivos de desarrollo, empleo y seguridad alimentaria. Estamos reclamando soluciones reales que estabilicen la producción y distribución de alimentos de manera tal que se pueda satisfacer la demanda mundial de alimentos saludables, adecuados y asequibles. Los gobiernos tienen que empezar a optar por una visión de largo plazo sobre los desafíos que enfrenta la agricultura.

El informe reciente de la 'Evaluación Internacional del Conocimiento, Ciencia y Tecnología Agrícolas para el Desarrollo' [IAASTD], suscrito por 60 países, afirma que "la agricultura moderna ha significado un aumento importante de la producción alimentaria. Pero los beneficios se han distribuido de manera desigual, y a un precio cada vez más inadmisiblemente alto para los pequeños agricultores, los trabajadores, las comunidades rurales y el medioambiente". La ayuda debe orientarse a un modelo de agricultura diferente que pueda satisfacer sustentablemente las necesidades de una población creciente.

Ni la Ronda de Doha de la OMC, ni otros tratados de libre comercio bilaterales y regionales que se están negociando actualmente podrán resolver la crisis alimentaria, por los siguientes motivos:

1. Los tratados de libre comercio bilaterales, regionales y de la OMC actuales promueven la liberalización generalizada, lo cual agrava la volatilidad en los precios de los alimentos. Eso conduce a una dependencia creciente en los mercados internacionales y a una disminución de las inversiones en la producción local de alimentos. La liberalización del comercio ha socavado la capacidad de un número de países en desarrollo para alimentarse a sí mismos, por ejemplo México, Bangladesh, Indonesia y Malí. La eliminación de los aranceles a las importaciones ha aumentado el dumping de productos básicos fuertemente subsidiados, en países en desarrollo como Ghana, Kenya, Filipinas, Jamaica y Honduras, socavando la producción local de alimentos.

Los países en desarrollo han pasado de ser exportadores netos de alimentos a importadores netos de alimentos. Dos terceras partes de los países en desarrollo son ahora importadores netos de alimentos, sumamente vulnerables a la volatilidad de los precios de los alimentos en los mercados mundiales. Las propuestas que actualmente se discuten en la Ronda de Doha aumentarán la dependencia de los países en las importaciones de alimentos, y socavarán aún más su capacidad de alimentar a sus propias poblaciones.

2. El aumento exponencial de los precios de los alimentos beneficia enormemente a las empresas transnacionales de agronegocios y a los carteles de productos básicos que controlan el comercio agrícola y alimentario. Cargill, que es una de las mayores empresas de comercio de granos del mundo, anunció en abril de 2008 que sus ganancias se habían multiplicado en un 86% en el tercer trimestre de 2007, elevándose a USD 1.030 millones en medio de la crisis alimentaria mundial. En el mismo período, Bunge incrementó sus ganancias en un 77% respecto del tercer trimestre de 2006. Archer Daniel Midland (ADM) aumentó sus ganancias un 65% en 2007. La Ronda de Doha fortalecerá la posición privilegiada de las empresas transnacionales en los mercados agropecuarios, beneficiándose y prosperando gracias a la desreglamentación del mercado.

3. Las negociaciones de la Ronda de Doha no abordan los desafíos más importantes que enfrenta el sistema alimentario mundial, entre los que se cuentan el cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales, la cuadruplicación de los precios del petróleo, la ausencia de competencia en los mercados mundiales de productos básicos, la especulación financiera y la expansión acelerada de la producción insustentable de agrocombustibles.

Consideramos que lo que se necesita para solucionar la crisis alimentaria es lo siguiente:

1. Los gobiernos y las comunidades necesitan tener una gama de herramientas a su disposición para construir sistemas alimentarios y agropecuarios resistentes, aptos para enfrentar los desafíos que se avecinan. Eso incluye un énfasis mayor en políticas que acrecienten la soberanía alimentaria, estimulen la inversión en los mercados locales, apoyen la agricultura sustentable de pequeña escala, protejan a la protección local frente al dumping, implementen una reforma agraria genuina, y permitan la aplicación de instrumentos comerciales como cupos y aranceles de importación. Un grupo compuesto por 46 países en desarrollo conocido como G33 está proponiendo algunas de estas herramientas, en las negociaciones de la OMC sobre Productos Especiales y un Mecanismo de Salvaguardias Especiales.

2. La volatilidad de los precios de los productos agrícolas tiene que ser abordada y resuelta mediante políticas nacionales y acciones mundiales encaminadas a prevenir las crisis alimentarias y garantizarles a los pequeños productores rurales ingresos estables y seguros. Es necesario restablecer reservas de alimentos bien administradas. Esas reservas son un amortiguador importante contra la volatilidad de los precios y la inseguridad alimentaria. Es imperativo controlar la especulación y los altísimos precios que los operadores mercantiles y los comerciantes les imponen a los consumidores. En la OMC, el Grupo Africano tiene planteada desde hace tiempo una propuesta referida a la necesidad de que a los países productores de granos básicos se les permita establecer acuerdos entre sí encaminados a estabilizar los precios. Esa propuesta merece que se le preste mayor atención.

3. Los gobiernos deben crear redes de seguridad y sistemas públicos de distribución de alimentos para evitar hambrunas generalizadas. Los gobiernos tienen que brindarle apoyo financiero a los consumidores más pobres a fin de que éstos puedan comer. Los gobiernos tienen que utilizar la mayor cantidad de recursos disponibles dentro del Estado y a través de la comunidad internacional.

4. Una reforma del sistema de ayuda alimentaria que permita responder más rápidamente y de lugar a mayor flexibilidad en la distribución de la ayuda alimentaria. En lugar de volcar excedentes agrícolas como ayuda alimentaria 'en especie', los donantes deben asistir con dinero a los gobiernos y las agencias de ayuda para que compren alimentos producidos localmente.

5. Los países en desarrollo no deben comprometerse a la liberalización de los servicios financieros en el marco del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS o GATS en inglés) ni de otras negociaciones comerciales bilaterales o regionales, ya que eso puede afectar negativamente el acceso de los agricultores a servicios financieros tales como seguros y créditos.

Quedamos a la espera de la oportunidad para discutir estos temas con usted más ampliamente, y pendientes y ansiosos de ver soluciones reales a la crisis alimentaria mundial.

Atentamente,
Redes internacionales y regionales

jueves, 22 de mayo de 2008

ATTAC participará en el Encuentro Social Alternativo al Petróleo

Encuentro Social Alternativo al Petróleo.
Madrid, 29 junio-4 julio
Por primera vez en el estado español, se celebra en Madrid (IFEMA) del 29 de Junio al 3 de Julio el 19 Congreso Mundial del Petróleo, en el que participarán jefes de estado, representantes de gobiernos, directivos de petroleras como Repsol, Exxon, Cepsa, Petrobrás, BP, Chevron… además de otras empresas energéticas.

Las corporaciones petroleras, con la complicidad de los gobiernos, y organismos internacionales desencadenan multitud de guerras, agresiones a pueblos, desastres naturales…, para obtener enormes beneficios expoliando los recursos naturales de los países donde se encuentran asentadas. Como la "Cumbre del petróleo" parece querer ocultar todas estas injusticias y darse un lavado de imagen, los movimientos sociales queremos responder durante esos días mostrando la verdadera cara de este negocio.

Por este motivo, estamos organizando un Encuentro Social Alternativo al Petróleo donde dar a conocer, formarnos y debatir sobre los impactos y las políticas de estas transnacionales, buscando también alternativas a la dependencia del petróleo, que está en el centro de un modelo de consumo irresponsable e insostenible.

Durante los meses previos al evento, estamos celebrando reuniones de ámbito local y estatal para definir los contenidos y las acciones que llevaremos a cabo, coincidiendo con el Congreso. Por este motivo, invitamos a toda persona o movimiento social a formar parte activa en este Encuentro: organizando manifestaciones, talleres…, en Madrid o en vuestras ciudades, o difundiendo la información que recibáis, para hacer oír, una vez más, nuestra voz frente a la injusticia.

¡No más sangre por petróleo!

PRESENTACIÓN

El Congreso Petrolero Mundial, con 75 años de historia, aglutina a la mayoría de los países productores de petróleo (salvo Iraq) y a la totalidad de las empresas del ramo. Por primera vez en su historia, este Foro se organizará en Madrid, y será del 29 de junio al 3 de julio, su el lema es "Suministrar energía para un consumo sostenible".

¿Tús los has invitado?... ¡Nosotr@s no!

Al congreso asistirán unos 4000 delegados, que trabajarán sobre cuatro áreas: upstream (extracción), downstream y petroquímica (refino y demás), gas natural y renovables, y gestión industrial. Se esperan visitas de ministros, altos cargos y demás, entre ellos los presidentes de Repsol, BP, Petrobras, Total, Cepsa, Shell o Chevron; además del Comisario de energía de la UE, el Global Compact de NNUU, la OPEP o países como Qatar.

¿Qué se está preparando en respuesta desde el Encuentro Social Alternativo al Petróleo?

En Madrid, numerosos colectivos sociales estamos moviendo la respuesta a este acto haciendo un llamamiento a nivel estatal e internacional. Tenemos diferentes acciones, actividades y propuestas que hacerte. En concreto:

-Una respuesta social conjunta que ocupe las calles y las agendas de tod@s l@s ciudadn@s durante los días del evento petrolero oficial y que se pueda extender más días con diferentes acciones que visibilicen nuestras protestas y expongan nuestras alternativas al modelo energético actual.

-La respuesta tendrá una parte reflexiva y de propuestas, organizando talleres y foros sobre la temática y una parte activa, reclamando las calles con una manifestación y las distintas acciones directas no-violentas que organicemos.

-Todo ello en el marco de una acampada que pretende acoger a las gentes de dentro y fuera del Estado español que vengan a apoyar la movilización .

La idea es abarcar un abanico de temas plural y amplio que pueda sumar a todas las organizaciones y colectivos que compartan una visión crítica hacia las empresas transnacionales productoras de petróleo, sus impactos (medioambientales y sociales) y el modelo energético-de consumo-capitalista actual.

Únete.

TALLERES

Una parte importante del Encuentro Social Alternativo al Congreso Mundial del Petróleo de Madrid 2008 es el foro de talleres que se celebrará el sábado 28 de junio. Se trata de una convocatoria abierta para todas las organizaciones y colectivos que queráis presentar vuestras denuncias y propuestas de reflexión sobre los problemas que generan el petróleo y las petroleras en el mundo.

Los talleres se organizarán en torno a tres ejes temáticos:

  • Impactos
  • Estrategia y políticas
  • Alternativas

El objetivo es aglutinar, sumar iniciativas y buscar el mayor mestizaje y pluralidad en la forma de abordar la problemática del petróleo y las petroleras. Por ese motivo, desde la organización se sugerirá a los colectivos que propongan talleres con temas similares que se pongan de acuerdo para organizarlo de forma conjunta. Envíanos tu propuesta y nos pondremos en contacto enseguida para contarte todo lo relativo al tema que proponéis.

El lugar y horario de los talleres están todavía pendientes de definición, pero tan pronto se vayan concretando se harán constar.

ACCIONES

En la comisión de acciones estamos organizando alguna de las acciones a realizar antes del Congreso oficial y durante el mismo. También estamos tratando de organizar mínimamente el calendario de acciones que nos propongáis desde fuera. Por cuestiones obvias de seguridad aquellas acciones que no se puedan hacer públicas no aparecerán en el calendario de eventos. Si alguien quiere organizar una acción de este tipo os pedimos que, sin comunicarnos ni lugar, ni sitio, etc. os pongáis en contacto con nosotros para aconsejaros simplemente la fecha en la que haya mas huecos.

Se acordó en reunión estatal que para cualquier acción que se quiera hacer en nombre del Foro se haga siguiendo los siguientes criterios:

-que sea una acción no violenta
-que se especifique el grado de riesgo a la gente que acuda a cada acción
-que el objetivo prioritario de las acciones sean los organismos que están en el "ajo" de las petroleras: Repsol, Cepsa, AOP, etc. (ver la web oficial que no tiene desperdicio)
-la auto organización de cada acción es plena y hasta el final de la misma

También se ha hablado en Asamblea Estatal que la gente que viváis fuera de Madrid y no podáis acudir el fin de semana del Encuentro, animaros a realizar acciones en vuestras ciudades.

También se acordó llevar a cabo acciones previas de "calentamiento". De momento tenemos una acción coordinada a nivel estatal y descentralizada a nivel territorial para el día 14 de junio, es decir, hacer coincidir acciones en todo el Estado, pero cada ciudad tiene libertad de hacer lo que quiera. En Madrid se está organizando un Reclama las Calles en el centro de la ciudad.

Otros actos previos donde se puede difundir el Foro:
-Junta de accionistas de Repsol (14 de mayo) Madrid
-Día del Medio ambiente (5 de junio) Estatal
-"Rompamos el silencio" (última semana de junio) Madrid

OTROS MATERIALES

Documentos: Textos de interés para entender las implicaciones de este Congreso
Eventos: Asambleas y actos previstos antes del Congreso
Web del Encuentro Social Alternativo al Congreso Mundial del Petróleo de Madrid 2008: http://www.19wpc.org
Web oficial del Congreso Mundial del Petróleo: http://www.19wpc.com/
Fuente: Encuentro Social Alternativo al Petróleo

domingo, 11 de mayo de 2008

Campaña de apoyo al Pueblo Saharaui




DEJA TU FIRMA Y REENVIALO A TUS CONTACTOS

El lunes 5 de mayo en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid se presentó a la prensa la creación de una página web para recoger firmas de apoyo al Frente Polisario.
El objetivo es promover la recogida de firmas a través de dicha web, para pedirle al Gobierno español que reconozca el status diplomático del Frente Polisario, lo que les permitiría negociar en los foros internacionales con voz propia.

La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, organizadora del V Festival de cine del Sáhara, FISAHARA 08, apoya esta iniciativa que ha partido de los integrantes de esta Quinta Edición: Javier Bardem, Fernando Colomo, Rosa Mª Sardá, Carmelo Gomez, Willie Toledo, Fran Perea, Joaquin Oristrell, Manu Chao, Carlos Bardem, Luisa Martín, Javier Gutierrez, Dafne Fernandez, Gerardo Olivares, Marta Nebot, Alvaro Longoria, Javier Corcuera y Pilar Ordoñez.

Los Directores de cine, Fernando Colomo y Javier Corcuera rodaron en el transcurso de dicho festival, en Dajla, un spot en el que ha tomado parte Javier Bardem y que recuerda 'es urgente que la ciudadanía' ayude a devolver la 'libertad al pueblo saharaui', formado por 'más de 200.000 personas que fueron españolas abandonadas en el desierto desde hace 33 años' ...

Manifiesto
Los participantes de la 5ª edición del festival del Sahara hemos estado en uno de los campamentos de refugiados saharauis donde se vive un drama humanitario.
La situación empeora año tras año. El proceso de paz está bloqueado y eso afecta especialmente a los más débiles. Mujeres, niños y ancianos.
Hay 200.000 personas que fueron españolas abandonadas en el desierto desde hace 33 años.
Es urgente que la ciudadanía ayude a devolver la libertad a el pueblo saharaui. Por eso pedimos al gobierno de España que reconozca el status diplomático del frente polisario.
Hoy se pone en marcha una plataforma de recogida de firmas para conseguir que esto sea posible entre todos.
Firmado:

Los miembros de la plataforma TODOS CON EL SAHARA

El objetivo de esta plataforma es lograr el máximo número de firmas de apoyo al manifiesto hasta el 15 de septiembre. El fin es hacer entrega de ellas al Presidente de Gobierno para que España lidere la búsqueda de una solución pacífica y justa a un conflicto que nos afecta directamente.

sábado, 3 de mayo de 2008

El FMI y el Hambre

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) prometieron que el aumento de los flujos de mercancías contribuiría a erradicar la pobreza y el hambre. ¿Cultivos alimentarios? ¿Autonomía alimentaria? Se había encontrado algo más inteligente: se abandonaría la agricultura local o se orientaría hacia la exportación. Así se obtendría el mejor partido, no de las condiciones naturales -más favorables, por ejemplo, para el tomate mexicano o la piña filipina-, sino de los costes de explotación, más bajos en estos dos países que en Florida o en California.

El agricultor de Malí dejaría su alimentación en manos de las empresas cerealistas de la Beauce o el Midwest, más mecanizadas, más productivas. Abandonaría sus tierras e iría a engrosar la población de las ciudades para convertirse en obrero de una empresa occidental que habría deslocalizado sus actividades con el fin de aprovecharse de una mano de obra más barata. Al mismo tiempo, los Estados costeros de África reducirían la carga de su deuda externa vendiendo sus derechos de pesca a los barcos-fábricas de los países más ricos. Por lo tanto a los guineanos ya no les quedaría más remedio que comprar conservas de pescado danesas o portuguesas (1). A pesar de la contaminación suplementaria causada por los transportes, el paraíso estaba garantizado. Y los beneficios de los intermediarios (distribuidores, transportistas, aseguradoras y publicistas), también…

De repente el Banco Mundial, que prescribió este modelo de «desarrollo», anuncia que treinta y tres países van a conocer los «motines del hambre». Y la OMC se alarma por la vuelta al proteccionismo al observar que varios países exportadores de productos alimentarios (India, Vietnam, Egipto, Kazajstán…) han decidido reducir sus ventas al extranjero con el fin -¡qué desfachatez!- de garantizar la alimentación de su población. El norte se ofende rápidamente por el egoísmo de los demás. Es porque los chinos comen demasiada carne, por lo que los egipcios se quedan sin trigo…

Los Estados que siguieron los «consejos» del Banco Mundial y el FMI sacrificaron su agricultura alimentaria. Por lo tanto ya no pueden reservarse el uso de sus cosechas. Pues bien, pagarán, es la ley del mercado. La Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) ya ha calculado el encarecimiento disparatado de su factura de importación de cereales: el 56% en un año. Lógicamente, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que alimenta todos los años a setenta y tres millones de personas en setenta y ocho países, reclamó 500 millones de dólares suplementarios. Esas pretensiones se debieron de juzgar extravagantes, ya que el PMA únicamente consiguió la mitad.

Sin embargo sólo mendigaba el importe de algunas horas de guerra en Iraq y la milésima parte de lo que la crisis de las subprimes va a costar al sector bancario, generosamente ayudado por los Estados. Se pueden calcular las cosas de otra forma: el PMA imploraba, en nombre de millones de muertos de hambre… el 13,5% de las ganancias que obtuvo el año pasado, él sólo, John Paulson, dirigente de un fondo especulativo demasiado inteligente para prever que cientos de miles de estadounidenses caerían en la quiebra inmobiliaria. Se ignora cuánto beneficio producirán, y a quiénes, las hambrunas que ya han comenzado, pero en una economía moderna nunca se pierde nada.

Porque todo se recicla; una especulación sustituye a otra. Después de abastecer la burbuja de Internet, la política monetaria de la Reserva federal (FED) animó a los estadounidenses a endeudarse. E infló la burbuja inmobiliaria. En 2006, el FMI todavía consideraba que: «Todo indica que los mecanismos de asignación de créditos en el mercado inmobiliario de Estados Unidos siguen siendo relativamente eficaces».

Mercado-eficacia: ¿no se deberían soldar estas dos palabras de una vez por todas? La burbuja inmobiliaria estalló. Entonces los especuladores rehabilitan un viejo filón: los mercados de cereales. Compran contratos de entrega de trigo o arroz para el futuro y esperan para revenderlos mucho más caros. Lo que mantiene la subida de los precios
y el hambre…

Y entonces, ¿qué hace el FMI dotado, según su director general, de «el mejor equipo de economistas del mundo»? Explica: «Una de las maneras de solucionar el problema del hambre es incrementar el comercio internacional». El poeta Léo Ferré escribió: «Para que incluso la desesperación se venda, sólo hace falta encontrar la fórmula»

Parece que ya la han encontrado

Serge Halimi
Le Monde Diplomatique
Traducido por Caty R.

(1) Lectura: Jean Ziegler, «Los refugiados del hambre», marzo de 2008.

* El título original en francés, «FMI – FAIM», es un juego de palabras formadas por las mismas letras que, al cambiarlas de posición, convierten «FMI» en «FAIM» (hambre).

Original en francés: http://www.monde-diplomatique.fr/2008/05/HALIMI/15859

Serge Halimi es periodista del mensual Le Monde diplomatique, y autor del libro Les Nouveaux Chiens de Garde (Los nuevos perros guardianes), Raisons d'agir, 2ª edición, 2005.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.

La octava plaga: La crisis de los mercados financieros infecta a los mercados alimentarios

La FAO, el organismo de la ONU encargado de la agricultura y la alimentación, estima hoy en más de 800 millones el número de personas subalimentadas en los países en vías de desarrollo, y en los EEUU, el país más rico de la tierra, serían 10 millones los afectados. En la Alemania del Hartz-IV (1) han regresado asimismo la pobreza y el hambre. También esto es una crisis energética, porque cargamos nuestros depósitos con alimentos, una energía, crucial para la supervivencia, que para muchos se ha vuelto incosteable: entre 2004 y 2007, los precios de los alimentos subieron de promedio un 83 por ciento.

Las revueltas de hambre en Haití, África occidental o Bangladesh constituyen una advertencia, puntualmente registrada por el Banco Mundial y el FMI. De aquí que en el orden del día de sus últimas reuniones no sólo hayan figurado la crisis financiera global, el cercano fin de las reservas petrolíferas y el cambio climático, sino también la crisis alimenticia. Ambas crisis energéticas y la crisis financiera tienen causas que no son independientes entre sí.

El libre comercio trae consigo el imperio avasallador de los ofertantes más competitivos de productos agrarios. Las grandes transnacionales agrícolas de EEUU y la UE impulsan monocultivos para la producción en masa, y desplazan a los pequeños productores con una oferta regionalmente adaptada. Encima, las transnacionales del agronegocio están subvencionadas, por lo que pueden vender a precios con los que nadie más podría sostenerse, haciéndoles así una competencia a la baja a las redes regionales de suministro. Al propio tiempo, se extiende el modelo occidental de los consumidores de carne, incluso a países inveteradamente habituados más bien a una energía nutricia de origen vegetal, como el arroz, el maíz y las hortalizas.

Para producir la carne de las hamburguesas, obvio es decirlo, se precisa mucha superficie y el cultivo a gran escala de plantas destinadas a forraje. Lo que luego se echa de menos en la cotidiana ración de alimento. Y carne, no muchos pueden permitírsela.

Robert Zoellick, el presidente del Banco Mundial, ha comparado recientemente la escasez alimentaria con las "siete plagas" véterotestamentarias. Olvidó mencionar que una octava es la representada por el propio Banco Mundial. Es él quien ha impuesto la producción agrícola con fines de exportación, y no de suministro de la población local. Las divisas necesarias para servir los créditos en los mercados financieros globales eran para el Banco Mundial más importantes que la alimentación de la gente, aun si eso, a fin de cuentas, tampoco ha ayudado a los mercados financieros. Cuando estalló la burbuja inmobiliaria, se precipitaron en la más profunda crisis de los últimos 100 años. Pero los especuladores no ceden. A pesar de las pérdidas, colocan cantidades cada vez más enormes de dinero en materias primas, empujando así al alza los precios de los alimentos. La crisis de los mercados financieros infecta, pues, a los mercados alimentarios.

A todo eso, tiene también su peso el hecho de que tierras de cultivo se destinen hoy, como nunca en el pasado, a llenar depósitos automovilísticos, más que a alimentar estómagos hambrientos. La humanidad se halla súbitamente ante la alternativa: food or fuel [comida o combustible], según ha titulado la FAO un informe. Una "alianza diabólica" de transnacionales petrolíferas, del sector automovilístico y de la industria farmacéutica y agrícola se propone transformar superficies cultivables del Sur global en un baluarte para la producción de combustible destinado al Norte global. En ésas estamos, y con ello y por ello, colocados en la fatal situación de que un precio al alza del crudo trae aparejado el encarecimiento de la biomasa y de los alimentos. El precio de llenar el depósito de un auto determina ahora el precio de los alimentos con que las gentes se llenan la barriga. Ambas crisis, la de los combustibles fósiles y la de los alimentos, son las dos caras de una misma moneda, a saber: la de un capitalismo fósil completamente desquiciado.

Los afectados pueden elegir entre la "salida" y la "voz" (2). Pueden tomar las de Villadiego y tratar, como emigrantes, salir mal que bien del paso. O exigir y rebelarse contra tamaño desastre. En las democracias, esto último, en circunstancias favorables, puede hacerse pacíficamente, pero las más veces se llega a la violencia, una violencia que procede de los defensores del statu quo de una dominación que ni siquiera puede garantizar la seguridad del suministro alimentario.

La verdadera soberanía alimentaria sólo puede darse cuando los propios productores de alimentos disponen de la tierra y de la cadena alimentaria. De todos modos, sin un control de los mercados financieros resuelto a someter la especulación a costa de los alimentos, todo eso no son sino afanes vanos. Contra las crisis de la energía fósil y de los alimentos, sólo sirven las energías renovables (pero no a costa de los alimentos de la gente), y un modo de vida radicalmente otro, capaz de ahorrar energía.

Hubo una vez la idea del cambio de base de la vida social, una idea que sucumbió a la "contrarrevolución neoliberal". Lo cierto es que, a la vista de una crisis multidimensional que no sólo amenaza con desestabilizar la economía, sino la vida de miles de millones de seres humanos, sería más necesario que nunca hacer realidad aquella idea.

Elmar Altvater
Freitag

NOTAS T.: (1) "Hartz IV" es un programa de contrarreforma en sentido neoliberal del Estado social de la República Federal de Alemania. El programa recibe su nombre de Peter Hartz, un ejecutivo de la empresa automovilística Volkswagen, a quien el anterior gobierno federal rojiverde de Schroeder y Fischer encargó un estudio para un plan de "reformas". Entretanto, el señor Peter Hartz, símbolo del desmontaje del Estado social en Alemania, ha sido procesado y condenado por corrupción. (2) En alusión al famoso libro del economista alemán exiliado en EEUU Albert O. Hirschman, Voz, salida y lealtad (traducción castellana: FCE, México, varias ediciones), un clásico de la ciencia social de la segunda mitad del siglo XX.

Elmar Altvater, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor emérito de Ciencia Política en el Instituto Otto-Suhr de la Universidad Libre de Berlín. Perteneció entre 1999 y 2002 a la Comisión de Investigación sobre Globalización de la Economía Mundial del Parlamento federal alemán (Bundestag) y es miembro del Consejo Científico de attac. Su último libro traducido al castellano: E. Altvater y B. Mahnkopf, Las Limitaciones de la globalización. Economía, ecología y política de la globalización, Siglo XXI editores,

México, D.F., 2002.
Traducción para www.sinpermiso.info: Amaranta Süss

lunes, 28 de abril de 2008

Las explicaciones falsas de la crisis alimentaria en la prensa

Eric De Ruest
cadtm
Traducido por Juan Vivanco
Desde hace días se suceden las manifestaciones populares en varios países del Sur. Los motivos del descontento son semejantes en todos los casos: los precios de los alimentos básicos han experimentado una fuerte y rápida subida, y las poblaciones, ya empobrecidas por la globalización, son incapaces de asumir esta carga añadida. ¡Los pueblos tienen hambre! Las causas del estallido son múltiples, pero globalmente obedecen a dos incentivos económicos. Por un lado, una especulación de repliegue sobre los géneros alimentarios tras la crisis de las hipotecas de riesgo, y por otra la producción de agrocarburantes y el calentamiento climático. Sin embargo, hay periodistas que responsabilizan en sus artículos a las autoridades africanas de las catastróficas políticas alimentarias, como si no supieran que las políticas agrícolas del Sur están sometidas a las directrices del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los Acuerdos de Asociación Económica (AAE). Quienes condicionan la opinión pública hacen gala de una ligereza sospechosamente escorada. Por ejemplo, en la prensa escrita belga leemos: «Muchos países del continente [africano] importan alimentos en vez de producirlos porque las autoridades locales dan prioridad a los cultivos de exportación para cobrar divisas que les permitan comprar lo que no producen» [1]. Curiosa síntesis. Tan curiosa como simplista, porque como quien no quiere la cosa exculpa las políticas neoliberales de privatización y planes de ajuste estructural (PAE) impuestas desde hace treinta años por las instituciones financieras internacionales y los gobiernos del Norte al resto del mundo.

Durante la crisis de la deuda de principios de los ochenta, las instituciones de Bretton Woods impusieron a los países del Sur unos PAE [2]. Estos mecanismos, ortodoxamente neoliberales, afectan a todos los sectores sociales. En efecto, para los teóricos neoliberales los beneficios de la mundialización se notarán cuando cada región produzca aquello en lo que más sobresale, dejando a las demás regiones la producción de la mayoría de los artículos que necesita. Viene a ser la teoría de las ventajas comparativas enunciada en 1817. Por ejemplo: un país especialmente apto para el cultivo del cacao debe renunciar a producir los cereales, los aceites vegetales y las legumbres necesarios para la alimentación de sus habitantes, y debe cambiar en el mercado mundial su producción por todo lo que le falta. Se tata, pues, de renunciar a los cultivos seculares y esenciales de géneros alimentarios, y a la soberanía alimentaria de los pueblos, para seguir el juego de los economistas. Un juego peligroso que no ha tardado en mostrar sus limitaciones, como se puede comprobar en sus repetidos fracasos (en Haití, Senegal, Burkina Faso…). Peligroso porque pasa por alto la destrucción de la biodiversidad en beneficio de los monocultivos de exportación, así como el impacto ecológico desastroso del transporte necesario para todas esas mercancías. Además, ¿cabe pensar, sin una política voluntarista de control de precios, que un país productor de cacahuete, cuyo precio en el mercado mundial apenas ha variado durante 20 años, podrá importar los tractores y el petróleo que necesita para mantener su producción en el mercado? Si el barril de Brent marca un máximo detrás de otro y los precios de los productos manufacturados superan con creces los del triste cacahuete, no es difícil imaginar una catástrofe, que se traduce en la ruina y la hambruna del campesinado local y la emigración inevitable de buena parte de esa población a los suburbios pobres.

¿Qué clase de teoría es esta, elaborada por círculos intelectuales pretendidamente serios, que desdeña la biodiversidad, la soberanía alimentaria de los pueblos, las destrucciones causadas por las catástrofes naturales o humanas propiciadas por el monocultivo, la esencia caótica del mercado[3] y la contaminación generalizada?

Una estrategia deliberada de transformación social a escala mundial

En su primer informe de 1999 sobre los PAE, Fantu Cheru [4] explica que van «más allá de la simple imposición de un conjunto de medidas macroeconómicas a escala interna; son la expresión de un proyecto político, de una estrategia deliberada de transformación social a escala mundial que se propone convertir el planeta en un campo de acción donde las sociedades transnacionales puedan operar a sus anchas. En resumen, los PAE sirven de correa de transmisión para facilitar el proceso de mundialización que pasa por la liberalización, la desregulación y la reducción de la función del estado en el desarrollo nacional». Reducción de la función del estado. Lo dice un relator especial de las Naciones Unidas, pero Fantu Cheru no es el único relator de las Naciones Unidas que menciona en sus informes las consecuencias nefastas de los PAE. Podemos encontrar críticas detalladas en los trabajos de otros expertos de la ONU en derecho a la vivienda, derecho a la alimentación y derecho a la educación [5], ámbitos en los que las instituciones financieras internacionales imponen la privatización para dejar vía libre al apetito insaciable de las multinacionales. Los gobiernos de los países del Sur (de África en particular) [6] se han visto obligados a aceptar los PAE y ceder buena parte de su soberanía a causa de una deuda contraída por dictaduras o con sus potencias coloniales (una cosa no excluye la otra) y transferidas a los estados independizados. Por lo tanto, afirmar que los gobiernos del Sur tienen capacidad para tomar decisiones estratégicas sobre la alimentación denota una falta de honradez intelectual, o al menos una falta de información, indigna del periodismo que cabe esperar en democracia. Echarles la culpa a los africanos es un gran embuste que no ayuda precisamente a crear un clima fraternal entre los pueblos.

Un ejemplo para entender las consecuencias negativas de los PAE: Haití

Los motines que han estallado hace poco en Puerto Príncipe y otras ciudades haitianas han acabado en un baño de sangre. En total, unos cuarenta heridos, catorce de ellos por arma de fuego, y por lo menos cinco muertos. Sin embargo, estas manifestaciones eran el resultado previsible de una brusca subida del precio del arroz (del orden del 200 %). Si el 82 % de la población vive en condiciones de precariedad absoluta, con menos de dos dólares diarios, no debe extrañar semejante reacción ante el aumento de precio. Haití gasta el 80 % de sus ingresos por exportación en importar géneros para cubrir sus necesidades alimentarias [7]. Pero no siempre ha sido así. Antes de que los Duvalier padre e hijo extendieran su manto de plomo dictatorial (de 1957 a 1986), el país se bastaba a sí mismo para alimentarse. Pero también aquí se confirmó la propensión de las instituciones financieras internacionales por las dictaduras, y el pueblo haitiano, además de los sufrimientos personales (torturas, ejecuciones sumarias, clima de terror permanente creado por los tontons macoutes) tuvo que apechar con una deuda externa que en septiembre de 2007 ascendía a 1.540 millones de dólares [8]. El sector agrícola es el que acusa más duramente las exigencias de los acreedores, y como la mayoría de la población es rural las consecuencias han sido graves. ¿El origen? Sobre todo en la rebaja de los aranceles impuesta a los países del Sur, pero pocas veces respetada por Europa y Estados Unidos. Así es como se ha producido el encadenamiento fatal: llegada de un arroz producido en el extranjero a menor coste (por estar subvencionado), éxodo a las ciudades de muchos campesinos arruinados e imposibilidad de reacción del mercado local ante la fuerte subida de precios en el mercado internacional. Aquí, como en otros lugares, los beneficios de la liberalización son inexistentes para la mayoría de la población y, por el contrario, los perjuicios son graves.

Un tsunami de origen demasiado humano

Cuando los bomberos pirómanos pontifican, la prensa se apresura a difundirlo. Todos los periodistas europeos citan al unísono la frase poco feliz de L. Michel [9]: «Un tsunami económico y humanitario». Se diría que la crisis tiene una causa extrahumana, semejante a una catástrofe natural. Sin embargo, como hemos explicado antes, las causas de la crisis son el resultado de unas políticas dictadas por los medios financieros a los gobiernos del Sur. Una de las causas de la crisis es también nuestra voracidad energética. Los agrocarburantes compiten en el mercado con los géneros alimentarios. La especulación creada en torno a este alimento transformado en carburante empuja los precios de los cereales y el azúcar hacia nuevos máximos. Hasta Peter Brabeck, presidente de la multinacional Nestlé, se muestra preocupado por la situación en una entrevista concedida al periódico suizo NZZ am Sonntag del 23 de marzo de 2008. Según dice, si se pretende cubrir el 20 % de la demanda petrolera con agrocarburantes, no habrá nada que comer [10].

Ha llegado, pues, el momento de abandonar este modelo nefasto de (sub)desarrollo y dejar que las poblaciones cultiven prioritariamente para su mercado interior. Actualmente, con los conocimientos adquiridos en el ámbito de una agricultura respetuosa con el medio, podemos plantearnos la autonomía alimentaria en todo el planeta y hacer valer un derecho humano fundamental, el de estar bien alimentado. Las consecuencias positivas no se dejarían esperar, primero en la salud de las personas y luego en la educación, con una mejora de la calidad de vida en todas las latitudes.

Notas

1. La libre Belgique, artículo de M.F.C. (con AFP y Reuters), jueves 10 de abril de 2008, p. 4.

2. Véase E. Toussaint, La finance contre les peuples: La bourse ou la vie, , cap. 8, p. 187 coedición Syllepse/CADTM/CETIM, 2004.

3. Benoît Mandelbrot ha ideado, desarrollado y utilizado una nueva geometría de la naturaleza y el caos. Menos conocido es que la geometría fractal es el fruto de los estudios económicos de Mandelbrot durante los años sesenta. Para más información, véase : Fractales, hasard et finance, de Benoît Mandelbrot, 1959-1997 (traducción de A. García Leal, Fractales y finanzas: una aproximación matemática a los mercados: arriesgar, perder y ganar, Tusquets, 2006).

4. Experto independiente de la antigua Comisión de Derechos Humanos de la ONU (sobre los efectos de los PAE en el ejercicio efectivo de los derechos humanos – informe E/Constantinopla.4/1999/50 del 24 de febrero de 1999).

5. Véase el opúsculo editado por el CETIM Dette et Droits Humains, diciembre de 2007.

6. Por ejemplo, en Congo, el 30 de junio de 1960, día de la independencia, la deuda directa ascendía a 921.096.301,44 dólares (Tomado del artículo de Dieudonné Ekowana).

7. Lo que deja poco margen para todo lo demás, que sin embargo es necesario para el desarrollo del país. El dúo infernal FMI/BM no ha podido alardear de ningún éxito de sus políticas en este país.

8. Según el Banco Mundial y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen, Bébé Doc malversó entre 300 y 800 millones de dólares.

9. Comisario europeo de Cooperación y Acción Humanitaria.

10. Lo mismo que el todavía primer ministro italiano Romano Prodi, escéptico sobre los beneficios de los agrocarburantes y alarmado por el efecto negativo que puede tener este sucedáneo del petróleo en la producción de alimentos.