lunes, 12 de marzo de 2012

Estaban mal colocados

Marearon la perdiz durante un mes. La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, recién estrenado su cargo, visitó sedes y recibió a los “agentes sociales”, urgiéndolos a llegar a acuerdos sobre la “reforma laboral”, presentada como una modernización necesaria y una adecuación a la legislación en materia laboral de los países europeos más avanzados.

A su vez, patronal y sindicatos se reunían una y otra vez para constatar que apenas llegaban a un acuerdo de mínimos (visto el paño ya el primer día, es difícil de entender hasta qué punto alimentaron las vanas esperas y esperanzas de que la otra parte iba a mutar posiciones). Por si fuera poco, estaban mal colocados en el salón de reuniones, por mucho que supusieran que el tiempo no pasa y que las cosas siguen siendo como hace unas cuantas décadas.

Por un lado, los “patronos” tradicionales (¡”la patronal”!): CEOE y Cepyme, encabezados por sus presidentes Juan Rosell y Jesús Terciado, respectivamente. Por otro, los sindicatos denominados “mayoritarios” (¡”la parte social”!): Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CCOO, y Cándido Méndez, secretario general de UGT.

Comenzó entonces un diálogo de besugos sobre asuntos tan trascendentales como el traslado de algunos festivos, pero sin abordar el núcleo duro de la reforma laboral, pues el diálogo pinchaba inmediatamente en hueso y la cosa seria estaba tan pactada por parte de los grandes mandamases patronales con el Gobierno, Merkel, Deutsche Bank, FMI y demás adláteres que aquellas reuniones tenían como función principal representar una fugaz y solitaria representación teatral.

Los sindicatos quizá tuvieron en algún momento inicial la sensación de que allí estaban haciendo algo útil. Sin embargo, extraña que al cabo de un rato no se fueran por donde habían venido. Estaban mal colocados (¿descolocados?) porque aquello era una simple tomadura de pelo. Tendrían que haber convocado una rueda de prensa para explicar las posturas y las propuestas de una y de otra parte, y sanseacabó. La opinión pública se lo habría agradecido y los sindicatos no habrían estado sosteniendo semejante farsa bufa. En otras palabras, tras conocer lo que daba de sí la reunión, lo que allí realmente se cocía y lo que ya se traía cocinado, allí no pintaban nada. Al decidir seguir mal colocados (¿descolocados), nos descolocaron a todos los demás.

No por ello estuvieron mejor colocados los “patronos”. Los pequeños y medianos empresarios viven en la ficción de que sus interlocutores-adversarios (por eso estaban sentados frente a ellos, ¿enfrentados?) es la parte representante de los trabajadores, cuando en realidad quienes están devorando a buena parte de los patronos es una pequeña (en número, no en poder financiero) fracción de esa patronal. Las víctimas son también ellos, pero en un acto supremo de entrega al síndrome de Estocolmo, se colocaron junto a los depredadores, codo con codo, espantando los fantasmas de su desventura mediante la ilusoria percepción de que el peligro sigue viniéndoles de los malvados huelguistas, enarbolando en una mano el convenio colectivo del ramo y en otra, sus derechos personales y profesionales.

Los pequeños y medianos empresarios hicieron como que desconocían que están asfixiados por la falta de dinero y créditos razonables por parte de algunos de sus presuntos compañeros-colegas de mesa y negociación. Los grandes empresarios y financieros les invitaron a comer, los trataban campechanamente de tú y les advertían de los peligros que podrían provenir de los trabajadores. Sin embargo, no les contaron que por mucho que pudieren despedir fácil y barato, sin dinero acabarían muchos de ellos en el mismo agujero negro que sus empleados.

No obstante, allí se quedaron todos, sentados, asentados, haciendo razonables declaraciones ante los medios de comunicación, cumpliendo el papel que a cada uno la mano invisible le había adjudicado en aquella obra teatral.

Finalmente, todo y todos están ya en su sitio: el 8 de marzo de 2012 la Ley de Reforma Laboral quedó aprobada en el Congreso de los Diputados por los 197 votos del PP, CiU, UPN y Foro Asturias. (¡Ya somos más europeos!).

Antonio Aramayona es profesor de filosofía
ATTAC CHEG Aragón
Fuente: Attac España

El papel del Estado en la crisis contemporánea del capitalismo

Indignados unos, decepcionados otros, se sorprenden de que el Estado contemporáneo despliegue su fuerza y poderío contra las clases explotadas y oprimidas de las sociedades en la defensa incondicional de los intereses generales del capital. Intelectuales, politólogos, sociólogos, militantes de partido y expertos en estos asuntos, ponen el grito en el cielo al constatar esta realidad, que expresa la profunda contradicción, y lucha, entre las clases sociales donde, hasta ahora, el gran ganador de la contienda desigual ha sido el gran capital que despliega sus políticas de ajuste estructural y de austeridad social en la defensa de sus tasas de lucro, de sus empresas y del sistema que reproduce sus intereses como clase dominante en lo económico, lo político y lo social. 

Es esta una política global, una política de clase, que no conoce límites más que los que delimita los intereses del capital y de las clases dominantes que recurren a todo tipo de recursos, incluyendo la violencia, para conseguir sus objetivos. Hoy en día, esto se ve claramente en los países de la Unión Europea (UE), en especial, en los del Sur, en donde se han impuesto severas medidas de austeridad contra la población trabajadora y la ciudadanía en general en una verdadera orgía de incremento de los impuestos, como el impuesto al valor agregado, reducción de los sueldos y salarios, despidos masivos de personal, reducción del monto de las pensiones y aumento del tiempo para la jubilación; aumento del tiempo de trabajo, reducción de las prestaciones sociales, ataques a la educación y a la salud; disminución de los créditos para la adquisición de vivienda, liquidación y/o privatización de empresas públicas en ramos vitales como telefonía, electricidad, correos, etcétera. 

Los clásicos del marxismo establecieron una concepción general, abstracta, del Estado capitalista como un instrumento de dominación y de sojuzgamiento de las clases explotadas y oprimidas de la sociedad por las fracciones minoritarias de las clases dominantes que —mediante distintos aparatos ideológicos, instrumentos e instituciones como son las cárceles, los destacamentos militares y paramilitares, las leyes y los ordenamientos judiciales, la escuela y los medios de comunicación de masas —, lo mantienen en su poder y le imprimen su lógica hasta el grado de sobredeterminar la vida cotidiana de las personas. 

Frente a aquéllas concepciones ideológicas, conservadoras y liberales del Estado, hay que subrayar que el sistema capitalista, en tanto modo de producción, de dominación y formación social, ideológica y jurídico-política, no podría existir sin la existencia y la permanente intervención del Estado. Este tiene como función esencial mantener el orden y extirpar a todos aquéllos individuos, fuerzas, poderes y contrapoderes que auspicien su caída o lo pongan en peligro. 

Si bien el Estado, en determinadas coyunturas histórico-políticas, asume —y puede asumir una cierta autonomía relativa frente a las clases sociales o, aparentemente, por encima de ellas (a lo que aluden las nociones de cesarismo y bonapartismo)—, sin embargo, históricamente su papel es mantener funcionando, aunque contradictoriamente y con dificultades, al sistema del capital mediante la reproducción de sus componentes básicos como son la propiedad privada de los medios de producción y de consumo, la garantía de mantener el régimen de explotación del trabajo por el capital, la preservación de las economías de mercado y del trabajo asalariado; en una palabra, para decirlo sintéticamente con István Mészáros, con el fin de garantizar las mediaciones de segundo orden del modo de control metabólico social del capital , que corresponden a la reproductibilidad esencial del capitalismo para la producción de valor, de plusvalía y de ganancias. El autor concluye que, a través de estas mediaciones de segundo orden, todas las funciones primarias (como por ejemplo la naturaleza, la población, la familia y la comunidad, la cultura, el arte y el ocio) del metabolismo social en general, se ven alteradas con el fin de ajustarlas y someterlas a las necesidades de autoexpansión del sistema, que es un sistema fetichista y alienante que debe subordinar absolutamente todo al imperativo de la acumulación y reproducción del capital. De aquí que el sistema político y económico de éste último es absolutamente intolerante con todas aquéllas formas de producción, de organización de la vida social y comunitaria, autogestivas, que no se dobleguen a las "reglas del juego" que dictan el mercado y el Estado, que es también un Estado capitalista. Ciertamente, pueden "coexistir en determinados tiempos y espacios con él; pero tarde o temprano, éste reacciona y termina por subsumirlas realmente bajo sus condiciones mercantilistas y depredadoras. Pero cuando éstas no se logran imponer por métodos "persuasivos", de consenso, entonces utiliza la violencia física, psíquica y la represión hasta que las logran controlar y desvanecer. 

Dentro de la dominación general que garantiza el Estado, cabe destacar el papel de la ideología y de los medios de comunicación como verdaderos artífices y trasmisores de la ideología de las clases dominantes, nacionales e internacionales. El objetivo de la primera es domesticar y/o neutralizar la conciencia de clase de las masas para amoldarla e identificarla con los valores centrales y principios de la sociedad burguesa, de tal manera que las personas pierdan la iniciativa de transformación del orden, porque piensan que éste es, en sí mismo, "suficiente" para "resolver" y "satisfacer" sus problemas y necesidades. 

En tanto que los medios de comunicación e información de masas —controlados y manipulados electrónicamente— tienen como fin construir y presentar mediáticamente al mundo capitalista como el único posible, sin el que no son, siquiera, concebibles otras formas de vida, de trabajo y de existencia humana. Se trata de convencer a la gente de que los principios de la competencia entre los seres humanos, la "destrucción creativa" de empresas, hombres y naturaleza, el individualismo, el egoísmo, el racismo y el instinto de supervivencia, constituyen los ejes motores de toda acción humana que son perfectamente compatibles con el orden establecido por el sistema capitalista. ¡Que todo es cuestión de tiempo y de paciencia! 

Es este el contexto general que justifica que la crisis del capital —producto de fuertes contradicciones y desequilibrios macroeconómicos y sociopolíticos— es una condición necesaria, aunque "dolorosa", para preservar el desarrollo del capitalismo. En este sentido, los ideólogos del sistema, sean miembros del Estado o de la burguesía, de sus aparatos de dominación o de los partidos políticos, siempre hablan de esta crisis y la caracterizan como un "mal necesario" de la humanidad; pero que, sin embargo, es controlable y factible de ser superada. De esta manera se empañan los proyectos y las iniciativas de las clases subalternas, populares y obreras, para luchar por una alternativa frente a una crisis que es sistémica e inexorable. Aquí el Estado burgués desempeña, junto con los organismos protocapitalistas e imperialistas, como el FMI y el BM, un papel esencial durante las crisis que son cada vez más recurrentes, profundas, prolongadas y, como hoy se estila decir, sistémicas: porque operan como un mecanismo consubstancial de su funcionamiento. 

La crisis actual del capital, como hemos sostenido en otras ocasiones, se deriva de las dificultades para producir plusvalor en la escala suficiente que requiere el sistema para reproducirse en escala ampliada. Al no conseguirlo, masas crecientes de recursos financieros y humanos se concentran en las arcas de los bancos, de las bolsas de valores, en las inmobiliarias y compañías de seguros, etc. para conseguir su "valorización" ficticia ampliando, de este modo, la concentración y centralización del capital en unas cuantas manos (el 1% de la humanidad) que se enriquecen día a día a costa de castigar severamente las condiciones generales de vida, ambientales y de trabajo de la población. 

Entre otros autores que se han ocupado del tema, David Harvey menciona que el capital ficticio tiene un valor en dinero nominal y respalda su existencia en documentos —como pueden ser los bonos del tesoro— pero que, en un momento dado en el tiempo, carece de respaldo en términos de la actividad productiva real o de activos físicos colaterales. Sin embargo, para un capitalista especulador su riqueza es tan tangible y material como la que produce millones de trabajadores, los cuales, por supuesto, no la poseen ni la hacen en su beneficio, sino para los intereses de los no trabajadores. 

En la coyuntura actual de la crisis internacional del capital, el papel del Estado ha sido, ¡y es!, la de dejar intocada esta situación —incluso: salvaguardarla— para coadyuvar a fortalecer al capital ficticio con una serie de medidas y políticas de cuño neoliberal que protegen los intereses de las clases parasitarias del mundo y castigan los ciclos productivos y los procesos de trabajo encaminados a la producción de valor y de plusvalor. 

Se preguntará, entonces, a quien conviene un esquema de esta naturaleza, y la respuesta es que para el capital en general no es importante donde se invierta, sino estratégicamente en donde puede hacerlo para obtener beneficios ilimitados, no importando si esto lo hace en la industria de armamentos, en la destrucción de la naturaleza o en la producción de transgénicos o, finalmente, en la bolsa de valores o en la venta de cosméticos. 

El sistema capitalista neoliberal actual es enteramente favorable para alcanzar estos objetivos en la economía mundial, porque es justamente el capital ficticio, es decir, el capital financiero especulativo, el que mantiene el predominio —frente a otras fracciones del capital. Y si bien no crea riqueza, ni empleos productivos, ni remuneraciones para los trabajadores, y es enteramente responsable de las bajas tasas de crecimiento del capitalismo en su actual fase neoliberal, sin embargo, sí produce ganancias para sus ricos poseedores y para ello cuenta con el apoyo incondicional del Estado. 

Adrián Sotelo Valencia
Rebelión

ATTAC ALTERECONOMÍA. Espacio de Economía Crítica. TALLER:" LA ALTERNATIVA DEL DECRECIMIENTO"



ATTAC ALTERECONOMÍA
Espacio de Economía Crítica

TALLER: LA ALTERNATIVA DEL DECRECIMIENTO
Viernes, 16 de marzo. 19:00 – 21:30
CSA Al Trajín 
(c/ Alcalde Juan López Somalo,1. Murcia)
Asistencia libre

Coordinador. Luis A. Bermejo
(Economista y miembro de Attac) 
Organiza: Attac Murcia y Centro de Estudios 15M

Programa:
19:00 Exposición: Panorámica actual de la economía española (recesión y desempleo).

El objetivo de la exposición es aportar a los asistentes un conocimiento básico sobre conceptos económicos de uso habitual y, a la vez, presentar una panorámica de la situación económica actual.

Contenidos: Introducción al concepto de crecimiento económico, medido a través del PIB; agregados que componen el PIB; situación actual, evolución en los últimos años y expectativas futuras; relaciones entre crecimiento económico, déficit público, endeudamiento y desempleo; y otros indicadores de bienestar.

20:00 Debate sobre alternativas: La opción por el decrecimiento.

El objetivo es fomentar entre los asistentes la reflexión sobre los límites del modelo de crecimiento y el debate sobre los problemas y oportunidades de la opción por el decreciiento.

Contenidos: breve exposición sobre los límites del crecimiento económico e introducción del concepto de decrecimiento. Debate abierto entre los asistentes.

21:00 Cierre de la sesión y presentación de conclusiones.


ATTAC ALTERECONOMÍA
¿Entendemos la economía? ¿Sabemos el significado de los conceptos económicos con que nos bombardean desde los medios de comunicación? ¿Podemos argumentar, en términos económicos, a los políticos y expertos? ¿Queremos formular críticas y alternativas desde el desconocimiento?.
En nuestra sociedad, la economía se ha apoderado de espacios que no le pertenecen. A pasado de ser un saber experto a convertirse en el elemento central que legitima determinadas visiones y concepciones sociales. Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos desconocen el significado de los conceptos económicos con los que se construyen argumentos y críticas dedicándose a repetir ideas,términos y teorías que han escuchado a otros y que, en la mayoría de los casos, ni siquiera comprenden.

La economía no es un campo árido e inaccesible para los ciudadanos en el que sólo unos pocos expertos pueden opinar con “conocimiento”. Más bien es una construcción simple que, tras términos aparentemente complejos, enmascara ideologías y su estrategías de actuación en lo político y lo social que permitan el control de lo público sin la oposición de aquellos, que carecen de la capacidad de respuesta en el mismo “lenguaje”.

La visión de que la ciudadanía debe empoderarse desde el conocimiento crítico de la realidad y las alternativas al modelo económico existente ha llevado a ATTAC Murcia a la creación de Attac Altereconomía, un espacio de economía crítica, dirigido a la formación en economía y a la presentación y debate de alternativas al modelo actual.


domingo, 11 de marzo de 2012

ATTAC TV realizará una amplia cobertura informativa de la Contra Cumbre al VI Foro Mundial del Agua

Nota de Prensa

ATTAC TV REALIZARÁ UNA AMPLIA COBERTURA INFORMATIVA DE LA CONTRA CUMBRE AL VI FORO MUNDIAL DEL AGUA

*El Foro Alternativo   se celebrará en Marsella (Francia), del 14 al 17 de marzo, coincidiendo con el evento mundial.

*Un equipo de 24 profesionales de la comunicación audiovisual cubrirán la totalidad de actividades organizadas.

Valencia, 9 de marzo 2012.- Attac TV realizará una amplía cobertura informativa del Foro Alternativo Mundial del Agua (FAMA), una especie de  contra cumbre al VI Foro Mundial del Agua (FMA), que se celebrará en Marsella (Francia), del 14 al 17 de marzo, organizado por el Consejo Mundial del Agua, voz de sociedades transnacionales y del Banco Mundial que pretenden apropiarse de la gobernanza mundial del agua.

Un total de 24 profesionales de la comunicación audiovisual, procedentes de España, Italia y Francia, se trasladarán en los próximos días hasta la ciudad francesa de Marsella y, bajo la coordinación del equipo de producción de Attac TV,  realizarán para el canal televisivo la cobertura informativa y de producción de contenidos audiovisuales del foro, uniéndose así a otros compañeros profesionales de medios de comunicación independientes y freelancers de Europa y Sudamérica que también informarán sobre el encuentro.

El equipo de producción de Attac Tv tiene previsto realizar entrevistas a figuras importantes de los movimientos sociales, implicados en la problemática del agua a nivel mundial, así como abordar transmisiones en directo, vía internet, de seis talleres de trabajo relativos a temas como: “ El Agua y el saneamiento en las grandes ciudades de Nigeria y Burkina Faso”,  “Acceso de los pueblos gitanos al agua, al saneamiento y a la higiene”, “Agua y salud”, y “Economía, política, derecho, cultura y ciencias sociales: cuestiones del agua  y  alternativas”.

El objetivo principal de Attac Tv es mantener informados a sus usuarios a través de su página en la red: www.attac.tv, de cuanto sea de interés en el seno del foro alternativo,  con la emisión de   un informativo diario con las noticias más relevantes, galería fotográfica  y la producción de contenidos  que se distribuirán por  WORLDFEED, un sistema de distribución de noticas al que están conectados los principales canales de televisión de todo el mundo.

Más de ocho millones de seres humanos mueren hoy en día como consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua, cerca de 1.000 millones de personas no tienen acceso al agua potable y más de 2.400 millones carecen de un servicio de saneamiento.

La contra cumbre al Foro Mundial del Agua pretende establecer cauces de diálogo encaminados a elaborar y promocionar un discurso alternativo mayoritario en favor de una gestión ecológica y democrática del agua,  la continuación en la investigación de soluciones a la crisis mundial del agua, y la estructuración sostenible del movimiento.

ATTAC-TV

sábado, 10 de marzo de 2012

El código de buenas prácticas para la banca, "mucho ruido y pocas nueces"

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca considera que el código de buenas prácticas aprobado hoy por el Gobierno no soluciona el problema de los hogares hipotecados al ser voluntario e incluir sólo a las hipotecas más bajas.

Totalmente eclipsada por el anuncio de la huelga general del 29 de marzo, la medida-estrella del ministerio de Economía para afrontar el problema de los impagos hipotecarios y los desahucios no ha contentado a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). El bajo techo de endeudamiento fijado para que los hogares puedan solicitar las medidas que propone el código, y sobre todo el hecho de que su aplicación dependa de la voluntad de bancos y cajas ha hecho que la PAH lo defina como "mucho ruido y pocas nueces".

Según ha declarado la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la dación en pago será un "último recurso" incluido en el código. Para poder aspirar a ella, el importe de la hipoteca debe ser superior a 200.000 euros en ciudades de más de un millón de habitantes. La cantidad baja hasta el tope de 120.000 euros para ciudades de menos de 100.000 habitantes. Se trata de techos que, según la PAH, dejarán fuera "a la inmensa mayoría de las familias".

La PAH se basa en una encuesta contestada por 7.000 hogares hipotecados para argumentar que "la mayoría de las ejecuciones hipotecarias se inician para deudas superiores a 200.000 euros". Por ejemplo, en el último desahucio paralizado en Madrid, Bankia exigía 275.000 euros por una casa de segunda mano con más de 30 años de antigüedad y 100 metros cuadrados en el barrio madrileño de Entrevías.

El Gobierno excluye del grupo de beneficiarios a los hogares que no tengan a todos sus miembros en paro y con una cuota hipotecaria inferior al 60% de los ingresos de la familia. No obstante, el código sí tendrá efectos retroactivos y podrá incluir a aquellos hogares cuyo proceso de ejecución hipotecaria se haya iniciado antes de la publicación de la medida.

La intención del Gobierno sería (no se ha hecho público aún el texto del Real Decreto que da cuerpo legal al código) que las entidades negocien con el hogar afectado de forma gradual: en un primer paso se reestructuraría los plazos de la deuda hasta 40 años, una segunda fase incluiría una quita y sólo en último caso se establecería la salida de la dación en pago.

En su anuncio de hoy, el Gobierno no ha detallado los incentivos fiscales de los que se beneficiarían las entidades si aplican este nuevo código. En las declaraciones de Guindos en el Congreso y en otras apariciones en prensa, la puesta en marcha del código se anunciaba junto a una rebaja o supresión del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y otras rebajas fiscales para las entidades que se acogieran al código.

Por su parte, la PAH ha insistido en las medidas que recogerá la Iniciativa Legislativa Popular en la que está trabajando: la dación en pago retroactiva, el alquiler social universal y la moratoria en los procesos de desahucio.

Vídeo: Ada Colau explica la posición de la PAH ante las declaraciones del ministro De Guindos / #LaPlataforma SICOM.cat - Namuss.

Diagonal
Redacción Web
http://www.diagonalperiodico.net/El-codigo-de-buenas-practicas-para.html

Nuevas economías del corazón


La Economía Neoliberal, la Economía Global bajo Control Corporativo, la Economía que convirtió en rentable la destrucción de la Tierra, de las otras especies, y de la humanidad, y convirtió en no rentable el cuidado de la tierra, del tejido social y los universos interiores, aún sigue funcionando, pero ya ha muerto.

A lo largo y ancho de la Tierra brotan las simientes de nuevas formas económicas vinculadas a la vida, su emancipación, su cuidado y su curación.

Algunas facetas de las nuevas formas económicas fulguran con luz propia, revelando las sendas de salida de la colosal crisis con la que se ahora se pretende conducirnos hacia confrontaciones sin precedentes o catástrofes inimaginadas.

Algunas de estas dimensiones son las siguientes:

No va más el Crecimiento como sentido que orienta la existencia. Emerge el buen vivir que aún palpita en nuestras raíces, la desmonetarización de la cultura. No van más el individuo y el cálculo solitario de beneficios que no reparan en medios para obtener fines. Irrumpe, en cambio, el sentido de la comunidad en el momento de concebir emprendimientos. La feroz competencia cede el paso a las potencias insospechadas de la cooperación.

No va más la indolencia frente a la suerte de la Tierra, las aguas, el aire, los bosques, los animales, las semillas. Irrumpe el cuidado amoroso de las bases y la esencia de la vida, ha llegado el momento de ocupar el vacío con la obra enraizada en lo mejor que nos habita..

No va más la ambición patológica de ganancias. Emerge el sentido del equilibrio en la prosperidad indispensable para la vida buena.

No van más la ignorancia sobre el valor de lo que vale y la valoración de lo que no vale. La triste confusión que Machado anunciara: “Sólo el necio confunde valor y precio”. La búsqueda frenética de lo fútil y el desprecio de lo esencial para vivir bien: la paz interior, las diversas expresiones del amor, las atmósferas vitalizantes, el silencio, el descanso ,  los alimentos sanos, el cuidado de la esencia creadora…

No va más el patriarcalismo que concede valor y precio a la actividad del hombre, así sea destructiva, y los niega a la labor silenciosa de la mujer que cuida la vida. Emergen las economías  con el espíritu femenino  ligado al cuidado de la vida, a la insuflación de la ternura en los entresijos cotidianos. Las eco no mías que valoran la labor bien hecha, la labor hecha con amor. Las eco no mías que reconocen el valor del ocio y miran de soslayo el productivismo de naderías.

No van más las monedas que roban la riqueza comunitaria, los bienes comunes. No va más la fábrica de dólares o de euros para financiar la usurpación violenta de las riquezas de las naciones y la labor de los pueblos. No va más la escasez de dinero para la vida buena y la abundancia de Dinero para el despilfarro en las industrias de la Esclavitud, la Estulticia y la Muerte. Emergen los intereses negativos con los que el dinero tiene menos valor en la medida en que más tiempo permanezca en unas manos; emergen los trueques, las monedas locales, los bancos de tiempo, los microcréditos, las transacciones sin dinero, los bancos de Quinua, la economía del regalo investigada por Genevieve Vaugham.

No van más las estructuras organizativas verticales, los controles monopólicos, la publicidad ideada para confundir y esclavizar transmutando los seres humanos en clientes. Irrumpen las formas organizativas en redes y conjunciones de redes, horizontales y flexibles. Los procesos de cooperación vertiginosos, sostenidos o puntuales. La comunicación que esclarece las mentes y potencia el consumo responsable, el con sumo cuidado. La senda que cambia dentro, para cambiar afuera. La mente que contempla el bosque en la semilla.

No van más los medios de uni-formación, subordinados a los grandes capitales, que ocultan, confunden y distraen, para mantener un sentido de vida que en realidad es un trayecto de muerte; los medios que censuran con el espectáculo, el ruido, el olvido y la invisiblización. Emergen los medios alter nativos que comunican los hilos de salida del laberinto, que revelan los mecanismos de la dominación, que comparten las claves emancipatorias.

No va más la Economía gobernada por la impronta de la máxima utilidad, en el menor tiempo, sin importar consecuencias. La Economía con la que se han causado los mayores destrozos materiales y espirituales a la mayor cantidad de gente, en el menor tiempo. La Economía de la angustia y la desesperación. La Economía que sometió a la política y la convirtió en su ama de llaves. Emergen las eco no mías del decrecimiento, las eco no mías poscapitalistas, las eco no mías de la confianza, la serenidad, la alegría, las de la labor escogida por que se ama lo que se hace, porque se sirve con lo que se hace. Las eco no mías del retorno a la tierra y sus efluvios sanadores y bálsamicos que corrigen el rumbo extraviado hace décadas.

No va más la Economía del tedio, el vacío y la devastación, fundada en la multiplicación demencial de las necesidades, con la ciencia convertida en una herramienta perversa al servicio del sometimiento de los cuerpos, la aniquilación de las almas y la ausencia de espíritus. Brotan las eco no mías vinculadas a la evolución espiritual y el perfeccionamiento cultural, sendas infinitas, eco no mías en las que el tiempo no es oro pero es precioso; eco no mías de la vida sencilla, frugal y buena; eco no mías del compartir y no acaparar.

No va más la economía con la educación subordinada al régimen del Capital; con la educación funcionando como farsa, como estafa, que vende cartones, anuncia segmentos de mercado, aplasta dignidades, acrecienta soberbias y otorga licencias para asaltar impunemente con mano titulada. La educación que sostiene un orden segregador y una lógica destructiva porque privilegia la utilidad sobre el respeto a sí mismo, a los otros y a la Tierra. La educación que afila los colmillos , pule las garras y fortalece las mandíbulas , mientras  niega los cuidados para que nazcan las alas. La educación que aturde, acobarda y prepara para la sumisión y la renuncia a los propios sueños.

No va más la doxa Neoliberal enseñada como Ciencia en las Facultades; ni el Derecho del Capital, de la Propiedad de Unos sobre la Desposesión de la Mayoría, el Derecho de la Impunidad y la Injusticia. El Derecho sin Thoreau, sin Quintin Lame y la Desobediencia.

No va más la Economía Globalizada de la Megacorporación Urbana que sacrificó los avances del espíritu humano en los altares del ego y sus miserias, y edificó una Realidad Infernal intentando hacer creer que esa ficción edificada sobre el miedo es objetiva. Emergen las eco no mías locales y creativas, comenzando con la emancipación del propio cuerpo, de la pequeña comunidad. Surgen las eco no más del retorno a la tierra y su labor; las eco no mías que vencen el desempleo con la labor conjunta que a todos y todas procura las condiciones indispensables para la vida digna.

No va más la Economía que impuso el automóvil, el consumo demencial del petróleo y el desangre de los pueblos por su rapiña. La Economía que convirtió en no rentables los medios públicos y ambientales de movilidad. La economía que robó la salud e impuso el mando de la industria farmacéutica gobernada por el lucro que nos requiere enfermos y encadenados a medicamentos ideados para rentar y no para sanar.

No va más la Economía de las Megacorporaciones Agrotóxicas y Agroexportadoras que convirtieron los alimentos en mercancías venenosas, y acapararon e hirieron la Tierra y las aguas. La Economía que ha desatado el desplazamiento y la masacre de las comunidades nativas. Alborean las eco no mías comunitarias, con sabidurías milenarias que han sabido cuidar la Tierra, las aguas, los alimentos, el buen vivir.

No va más la Economía que transmutó las plantas de conocimiento en el mercado de químicas adictivas. La Economía Hipócrita que afirma luchar contra el Narcotráfico mientras parasita con los réditos que arroja la masacre de jóvenes en los territorios que interviene y la masacre de jóvenes que arroja a la adicción en el corazón vacío Occidente.

No va más la Economía de la Guerra, el keynesianismo militar, que secuestra los jóvenes para el matadero y la mutilación con himnos patrios que camuflan los logos de las petroleras, las mineras, los bancos. La Economía que diariamente despilfarra millones de millones en la máquina del miedo, el odio y la guerra, y regatea los centavos para la emancipación de los espíritus. No va más la Economía que afirma luchar contra la pobreza mientras la sostiene y acrecienta, mientras prostituye y condena a los niños desde antes de nacer.

No va más la que nos niega el pan compartido, el aliento de dignidad, el bálsamo de la poesía, el placer de la creación, la flor de la ternura.

Alborean, amanecen, las economías de una fraternidad largo tiempo anhelada.

Hector José Arenas
Rebelión

viernes, 9 de marzo de 2012

¿Quién puede hacer huelga hoy?

La huelga tradicional, en la que los trabajadores abandonaban sus puestos de trabajo y, por tanto, paralizaban la producción, ha sido uno de los instrumentos más importantes para la conquista de derechos sociales y políticos que han beneficiado a toda la sociedad. A lo largo de dos siglos, los trabajadores han conseguido actuar como contrapeso al poder de los sectores más pudientes de la sociedad. Pero la huelga, para ser una herramienta eficaz, siempre dependió de la composición, la trayectoria compartida y la organización de los trabajadores. Por expresarlo claramente, no hay fuerza obrera sin experiencia compartida en la fábrica, en el barrio, en el sindicato, incluso en la parroquia. La organización sindical no ha sido posible sin cierta relación con el trabajo que permitía ser muchos y tener fuerza.

La propuesta de una huelga social no niega las diferentes realidades sindicales actuales, sólo trata de señalar la situación, por una parte, de los muchos trabajadores y trabajadoras que no pueden alcanzar una posición de fuerza, o que tienen un tipo de empleo alejado de los parámetros sindicales Y, por otra, de las distintas formas de producción que no pasan necesariamente por un puesto de trabajo o de una remuneración directa. Hasta la crisis de 1973 (en España posteriormente) el pacto social entre los sindicatos mayoritarios y la patronal, establecía compromisos en los que ambos reconocían ciertos intereses compartidos. Hoy, tras años de reformas laborales, desregulación económica y preponderancia de la economía financiera, este pacto social se ha roto y el equilibrio de fuerzas se ha inclinado hacia un lado. Los trabajadores ya no son un sujeto homogéneo, los grandes empresarios están más interesados en los beneficios financieros y el Estado es incapaz de actuar como garante de una redistribución de las cargas y beneficios de la actividad económica.

A día de hoy cohabitan el empleo más o menos regular, la temporalidad, la precariedad y el desempleo con formas de trabajo autónomo y pequeñas empresas que corren con todos los riesgos de la subcontración. Pero, sobre todo, existen incontables labores que no están remuneradas y que resultan esenciales para producir y reproducir las vidas de las que se alimenta la máquina financiera: diversos mecanismos formales e informales que generan conocimiento, múltiples redes sociales que intercambian información y elaboran tendencias y personas que se ocupan de cuidar a otros día a día. Por no hablar de todas las actividades que transfieren beneficios económicos a los llamados mercados: ahorros, compras, seguros, hipotecas, deuda pública y privada, etc.

Para hablar de huelga, una huelga que nos movilice a todos y todas, sería necesario apelar a los distintos sujetos de la realidad laboral y apuntar a todas las fuentes de obtención de beneficios. Sujetos que en ocasiones no tienen un puesto de trabajo fijo, ni un horario estable, que ni siquiera realizan una producción que puedan parar. Fuentes de beneficios que no son fáciles de señalar, ni de bloquear. Como en la guerra de guerrillas de Lawrence, aquella que utiliza las condiciones de las que dispone para vencer, podríamos proponer una estrategia que, sin abandonar la huelga en fábricas, transportes, oficinas y almacenes, afecte a esas otras líneas que alimentan las dinámicas fundamentales de la economía financiera.

¿Cómo hace huelga un autónomo? ¿Y las socias de una cooperativa? ¿Y un parado? ¿Y los interinos? ¿Y una trabajadora sin papeles? ¿Cómo hacen huelga los músicos, los fotógrafos, los productores culturales independientes? ¿Y los temporales que penden de un hilo? Estas son preguntas ineludibles si queremos presionar sobre la economía en el mundo actual.

En nuestra opinión, es importante hablar de huelga social para incluir diferentes maneras de participación. Una huelga social para intervenir sobre diversas cuestiones: como ahorradores podemos actuar para asegurar el control de nuestro dinero, como inquilinos dejar de pagar los alquileres abusivos, como desahuciados ocupar casas en manos de los bancos, como internautas bloquear webs y saturar las redes, como parados, autónomos y cooperativistas bloquear la bolsa o tomar tierras en desuso. Estas son algunas ideas que no sólo conseguirían parar el sistema, sino también cortocircuitarlo y reconducir los canales de la producción social de forma que sus beneficios reviertan de manera efectiva en todos y todas las que la producimos.

Madrilonia